Lógica

Vamos a analizar, con ejemplos sencillos, dos tipos de razonamientos escritos con lenguaje informativo, y posteriormente mostraremos algunos ejemplos, tal como se presentan en la vida real, para que los parafraseemos antes de analizarlos.

Ej.Luis compró un par de zapatos “Búfalo” en “El Emporio” y les salió bueno. Entonces, compraré mis zapatos de la misma marca y en el mismo establecimiento, pues es probable que me salgan buenos.

Si observamos cuidadosamente vemos que hay un término “Entonces” y otro “pues” que podemos pensarlos como expresiones derivativas, es conveniente parafrasear este párrafo para eliminar la anfibología. Sabemos que a las expresiones derivativas “Entonces” y “Pues” les sigue la conclusión.

En nuestro caso, al “Entonces” le sigue: “compraré mis zapatos de la misma marca y en el mismo establecimiento, pues es probable que me salgan buenos”; mientras que al “pues” le sigue: “es probable que me salgan buenos”. Si eliminamos el “Entonces, compraré mis zapatos de la misma marca y en el mismo establecimiento”, nos queda “Luis compró un para de zapatos ”Búfalo” en el “Emporio” y les salió bueno. Entonces, compraré mis zapatos de la misma marca y en el mismo establecimiento; que si tiene sentido, se sobreentiende. Luego “Entonces” es la expresión derivativa.

 

Observemos que la expresión “es probable” es ambigua, no explicita claramente si es alta o baja la probalidad, sólo expresa que puede ocurrir, pero no disponemos de información suficiente para afirmar si será alta o baja su probalidad. En la mayoría de los casos basta con afirmar que es probable. Para afirmar que “es poco probable”, o “es muy probable”, debemos recurrir a la estadística, o a expertos que nos digan que información precisamos para poder afirmarlo. Por ejemplo, para afirmar si es alta o baja la probalidad de que el candidato Luis gane en las próximas elecciones, es necesario encuestar a un amuestra representativa de la población  que votará.

Por lo dicho, podemos parafrasear así: Luis compró un para de zapatos “Búfalo” en “El Emporio” y le salió  bueno. Entonces, compraré mis zapatos de la misma marca y en el mismo establecimiento. Se sobre entiende el resto, aunque no esté explicito.

La expresión deriva “Entonces” nos indica que existe razonamiento, y que “comprare mis zapatos de la misma marca y en el mismo lugar, pues es probable que me salgan buenos”, es la conclusión.

 

Aunque en ambos ejemplos la conclusión se infiere de las premisas, en el 1° la conclusión se deriva concluyentemente de las premisas. Se dice que es un razonamiento deductivo; mientras que en el segundo, la conclusión tiene una cierta probalidad de cumplirse, no es seguro que salgan buenos. Se dice que es un razonamiento no-deductivo.

RAZONAMIENTO

Bibliografía

 

Lógica a -  Publicación del departamento de matemática de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de San Juan