Rios de vida y de amor

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La virtud es una disposición habitual y firme para hacer el bien:
«El fin de una vida virtuosa consiste en llegar a ser semejante a Dios»
(San Gregorio de Nisa).

Hay virtudes humanas y virtudes teologales.
(Catecismo de la Iglesia Católica #1803.1833)


 
 

Virtudes Humanas

Son perfecciones habituales y estables del entendimiento y de la voluntad, que regulan nuestros actos, ordenan nuestras pasiones y guían nuestra conducta en conformidad con la razón y la fe. Adquiridas y fortalecidas por medio de actos moralmente buenos y reiterados, son purificadas y elevadas por la gracia divina.
(Catecismo de la Iglesia Católica #1804-1810-1811-1834, 1839)

Virtudes teologales

Son las que tienen como origen, motivo y objeto inmediato a Dios mismo. Infusas en el hombre con la gracia santificante, nos hacen capaces de vivir en relación con la Santísima Trinidad, y fundamentan y animan la acción moral del cristiano, vivificando las virtudes humanas. Son la garantía de la presencia y de la acción del Espíritu Santo en las facultades del ser humano. (Catecismo de la Iglesia Católica #1812-1813-1840-1841)


 
 
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Rios de vida y amor by María Antonia Ferrer - Sandra Carina Rivero - Diego Izquierdo - Julieta Ladstatter - Américo Sirvente is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional License. Creado a partir de la obra en portalhuarpe.com.ar
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