Cosmovisión

Como el resto de los pueblos indígenas han elaborado leyendas y mitos que cuentan el origen de su pueblo. En el caso de los Mapuches, se expresa en el mito que relata el feroz enfrentamiento entre Trenk Trenk y Kai Kai. Los hombres que sobrevivieron a la terrible pelea fueron los primeros hombres de la tierra, los Mapuches. Se cuenta que antiguamente apareció en la tierra un hombre que decía haber sido enviado por Nguenechen para avisar acerca de una gran inundación que sobrevendría. La subida de las aguas sería producida por el movimiento que con su cola haría la gran serpiente Kai Kai que vivía en el fondo del lago y que estaba enojada. Sin embargo los prieros hombres no hicieron caso de las advertencias y, como cada año, hicieron una gran rogativa para pedir que vinieran las lluvias. Comenzó a llover pero enseguida comprendieron que no pararía. Algunos hombres recordaron que Nguenechen había manadado que para salvarse debían subir al monte Trenk Trenk. Los que no fueron al monte y fueron atrapados por el agua se convirtieron en peces, mientras que los animales se convertían en rocas. El agua seguía subiendo, entonces Trenk Trenk comenzó a encorvarse cada vez más para que no se murieran todos los hombres
y los animales. La inundación crecía pero el cerro flotaba. Kai Kai quiso subir hasta el lugar en que se hallaban los hombres pero Trenk Trenk lo descubrió, le dió un golpe tan fuerte que se cayó al lagoy una roca enorme la mató.
Al poco tiempo dejó de llover. En agradecimiento los hombres hicieron una gran rogativa. Tan cerca del sol habían estado los hombres que su piel les quedó oscura. Todavía hoy hay cerca de loa lagos piedras con formas de animales que quedaron como testigos de aquella pelea ocurrida en los primeros tiempos cuando sólo había Mapuches.

Su espiritualidad es reflejo de su cosmovisión y se expresa en las ceremonias que realizan, pero especialmente
en el Nguillatum (del mapuche, rogativa) pues en él podemos reconocer perfectamente el esquema de la cosmoisión mapuche. Se advierte una concepción del cosmos ordenado jerárquicamente. Los puntos cardinales tienen así un orden jerárquico que representa la oposición del bien y el mal y está guiado por un movimiento circular opuesto
a las agujas del reloj a partir del este. Cada uno de esos puntos está habitado por hombres pero también por seres sobrenaturales tanto maléficos como benéficos. Los maléficos se caracterizan por la desorganización, son solitarios
y aislados. En cambio los benéficos, se dividen en dos pares de opuestos: hombre/mujer, joven/viejo.
El Nguillatun tiene lugar en un ámbito fijo: la lelfü pillañ que es una pampa situada cerca de la fuente de agua
y se realiza para conversar con dios y pedir su ayuda, buenas cosechas, buena salud, buena cría. En él se realiza
el sacrificio de animales y la ofrenda de distintos frutos de la tierra.
La fecha para la realización de la ceremonia varía y se hacen en verano y en invierno.
El momento esencial es la oración que se hace mientras suena sin parar el Kultrun con la que se llama a Nguenechen, "el dueño de las gentes." Los hombres permanecen arrodillados mientras las mujeres entonan el canto de llamada. Simultáneamente se realiza el awün, una cabalgata de cuatro vueltas alrededor de la pampa donde se realiza la rogativa, esta se hace en repetidas oportunidades a lo largo del día.
En el Nguillatun tienen lugar varios bailes, entre ellos el Lonkomeo. En él bailan sólo los hombres mientras las mujeres entonan cánticos y se repite varias veces; también se realiza el Rinku Rinku Purun que es una danza colectivo.